Nominaciones al Oscar, de lo subversivo a lo banal.

Se dice por ahí que la ceremonia de los Oscar ha perdido relevancia, que cada vez tiene menos audiencia, que culturalmente tiene poca influencia, que privilegian solo a ciertos sectores de la población, que sus lineamientos para la elección de películas son anticuados, que pecan ahora queriendo mostrarse inclusivos por lo que algunas elecciones a mejor película pueden cuestionarse, etc. Todo es verdad, más para mí una aficionada al cine, las películas elegidas son un barómetro de cómo se encuentra el mundo en este momento.

Tener diez nominaciones a mejor película me cayó mal. Obsesiva como soy calculé que tardaría al menos más de 20 horas verlas todas. Me quedé corta, fueron 1,587 minutos y sumando cinco películas adicionales el total fue de 2,156 minutos o casi 36 horas. Muchas de las películas elegidas fueron películas no tan difundidas hasta que recibieron nominaciones. Así que ahí me tienen todavía ayer en la noche en el cine viendo la última que me faltaba.

¿Qué encontré? Historias y más historias de realidades cercanas y lejanas a mí. Viví a través de la pantalla el autoritarismo en Brasil, el juego político en el Vaticano, movimientos feministas en Irán, racismo en Estados Unidos, tierras fantásticas llenas de magia, desiertos llenos de gusanos gigantes, la hiperrealidad judía desde dos perspectivas, el amor en un contexto de bailarinas exóticas y mafiosos, la obsesión de la juventud, animales en un mundo sin humanos y hasta un robot.

Podría jugar a predecir cuáles ganarán o mejor hablar de mis favoritas. O tal vez recomendarles cuáles si ver y cuáles no dedicarles ni un minuto de su tiempo. O tal vez solo hablar de las que me impactaron y me obligaron a reflexionar.

ANORA. Si fuera una historia de cuento de hadas sería la Cenicienta. Imposible en el contexto donde se desenvuelve, pues encontramos un romance disfuncional entre una bailarina exótica y el hijo de un magnate mafioso ruso. Se aleja de la historia romántica tradicional como podría ser Mujer Bonita, por lo que no se convierte en el cliché de chica pobre se enamora de chico rico, quién la rescata y la lleva a vivir una vida de ensueño. Sin embargo, si sigue el modelo de una tragicomedia en tres actos clásica de Hollywood. Soñadora como soy, desde el principio temía que llegara el momento en que se rompería la burbuja, deseando que lo que parecía muy bueno para ser verdad lo fuera. No diré si se rompe o no, solo que es una historia con personajes complejos e interesantes, donde las circunstancias de la vida los obligan a crecer y perder la inocencia. Me pareció muy divertida, pero las amigas con la que fui a verlas no rieron tanto ni lloraron como yo. Creo que mi sentido del humor es algo negro. Me encantó.

EL BRUTALISTA. Un famoso arquitecto húngaro, sobreviviente del Holocausto, emigra a Estados Unidos con la esperanza de traer a su esposa también. El nombre hace referencia al brutalismo, corriente arquitectónica que utiliza materiales industriales y formas monolíticas. En cambio es más sobre la brutalidad humana, retratada de tal manera que estuve incómoda durante las más de tres horas que dura la película. Es una historia de dominación total donde los emigrantes y los más desposeídos se encuentran en una situación vulnerable donde el poder se utiliza para destruir al débil de toda forma posible. El magnate mecenas de Lázló Toth, el personaje interpretado por Adrien Brody, se convierte en el villano perfecto pues resiente que una persona que él considera inferior sea culturalmente superior y, peor aún, judía. La película es una serie de contradicciones y desventuras, tocando temas como adicciones, política, poder, violencia, explotación, sobrevivencia, verdad y mentira. Implica un reto intelectual y emocional, pero está perfectamente bien construida.

AÚN ESTOY AQUÍ. Nada puede ser más triste que la cotidianidad de una familia feliz que es rota en un instante. La historia cuenta la vida de una familia que vive durante la dictadura brasileña y la desaparición forzada del padre por el ejército, lo que marca un antes y un después en la vida de su esposa e hijos. Basada en la vida real de Rubens Paiva, éste es un ejemplo del terror de las dictaduras. Verla me hace temer por la política en mi propio país, sin ánimo de ser derrotista, pues retrata lo que pudiera ser. También obliga a reflexionar sobre cómo actuamos ante las injusticias, si somos capaces de arriesgar lo más querido y si vale la pena hacerlo. La actuación de Fernanda Torres como madre y mujer es espléndida, pues más allá de ser una película sobre política, es un retrato íntimo y humano de una familia como cualquier otra.

Esas tres son mis favoritas, más menciono brevemente la originalidad de NICKEL BOYS para contar una historia desde la perspectiva de dos jóvenes de color que intentan salir adelante dentro de un reformatorio de pesadilla en los años sesenta en Estados Unidos; LA SUSTANCIA por mostrar a una Demi Moore que desnuda la exigencia de la sociedad hacia las mujeres por permanecer jóvenes y sumisas a la voluntad de otros; WICKED por ser un musical dónde no todo es lo que parece, reivindicando a la bruja; UN DOLOR REAL, por retratar con sutileza y humor la soledad y la dificultad en las relaciones humanas; FLOW, la historia no convencional de un gato en un mundo sin humanos pero lleno de humanismo; DUNA II no solo porque soy fan de los libros, de los efectos especiales y de la ciencia ficción, sino por la relevancia de las teorías políticas y el fanatismo retratado; y por último THE SEED OF THE SACRED FIG, un recuento de las manifestaciones feministas en Irán desde la perspectiva interna de una madre y sus dos hijas.

Eviten a toda costa ver EMILIA PEREZ, no hay manera de salvar la cuestión musical ni la coreografía en una historia que banaliza el sufrimiento de las familias de los desaparecidos, santifica a un personaje del narcotráfico y cuenta una visión de un director que no se tomó la molestia de investigar el contexto y la situación mexicana. Es una pérdida de tiempo.

Al final, solo por jugar un poco, hago un deseo porque ganen mis favoritos:

Mejor película: Anora

Mejor director: El Brutalista

Mejor actor: Adrien Brody del Brutalista

Mejor actriz: Fernanda Torre de Aún estoy aquí o Demi Moore de La Sustancia

Mejor actor de reparto: Kieran Culkin de Un dolor real

Mejor actriz de reparto: Felicity Jones del Brutalista

Mejor guión original: Anora

Mejor guión adaptado: Nickel Boys

Mejor película animada: Flow

Mejor película internacional: Aún estoy aquí.

Muchas gracias por leer, me encantaría escuchar tu opinión de los Oscars.

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