locura
-

Cuentos de mi ciudad Camina a paso rápido con su canasta llena hasta el borde. Recorre las calles buscando su próxima víctima. Se acerca con una sonrisa extraña mientras fija su mirada intensa en tu cara. Ojos azules que relucen en ese rostro dorado debajo del sombrero de paja. No comprendes porqué, pero parece que
-

… suena egocéntrico. No es éste un sencillo ejercicio de escritura. Intento no pasar de la línea entre la humildad y la presunción cuando platico quién soy. Pero ha pasado un año más. Hoy, después de cuarenta y nueve años, digo con certeza que: No soy una santa. Siempre he preferido ser la bruja que